15 de julio de 2026
¿De verdad tu CV tiene que caber en una página?
2 min de lectura · La regla de la página única se repite como algo absoluto, pero depende mucho del nivel de experiencia y del sector. Esto es cuándo importa de verdad y cuándo no.
La regla de la página única es un buen consejo general, no una ley universal, pero acierta lo bastante a menudo como para que merezca la pena entender por qué, y así reconocer cuándo tu caso es la excepción.
Por qué existe la regla
Un reclutador dedica de media unos pocos segundos a la primera lectura de cada CV. Una única página densa te obliga a priorizar: solo sobreviven al recorte tus puntos más relevantes y más sólidos. Un CV que se estira hasta tres páginas suele significar que ese trabajo de edición no se hizo, y se nota.
Cuándo una página es lo correcto
- Inicio de carrera, o menos de siete u ocho años de experiencia relevante: una página es casi siempre alcanzable y es lo que se espera.
- Procesos de selección rápidos y de gran volumen (la mayoría de puestos corporativos): la brevedad juega a tu favor.
Cuándo es razonable pasar a dos páginas
- Puestos senior o directivos con una trayectoria larga y pertinente: recortar logros reales solo para cuadrar en una página te infravalora.
- Puestos técnicos o de investigación donde se espera una lista de proyectos, publicaciones o patentes directamente relacionada con el trabajo.
- Cambios de sector, cuando hace falta enlazar dos trayectorias distintas con suficiente contexto para que la conexión se entienda.
Dos páginas son el techo práctico de casi cualquier candidatura no académica: un CV de tres páginas rara vez se lee entero, por bueno que sea el contenido.
La prueba de verdad
Pregúntate: ¿cada línea de la página hace más probable que te llamen para este puesto concreto? Si un punto está ahí solo para rellenar o para mencionar algo ajeno al trabajo, elimínalo, tanto si al quitarlo bajas de una página como si no. El número de páginas es un síntoma; la relevancia es el objetivo real.
← Volver al blog